¿Estoy preparada para esto? El torbellino emocional al iniciar un tratamiento de fertilidad

Cuando dar el primer paso también duele

Tomar la decisión de iniciar un tratamiento de fertilidad no es solo una decisión médica. Es una decisión emocional, subjetiva, existencial. Muchas mujeres llegan a este momento luego de años de espera, intentos, dudas o silencios. Y aunque el cuerpo se prepara, la mente también necesita tiempo y espacio para entender qué está pasando.

No es solo una consulta ginecológica

Empezar un tratamiento de fertilidad muchas veces se vive como un punto de quiebre. Algo en el orden de lo natural se ve interrumpido: “ya no alcanza con desear, con intentar, con confiar”.

Desde el psicoanálisis, entendemos que este paso moviliza capas profundas:

  • El narcisismo (“¿qué me pasa que no puedo?”)
  • La sexualidad (“¿y si ya no es como antes?”)
  • El deseo (“¿es mi deseo o el deseo del otro?”)
  • La identidad (“¿y si no puedo ser madre?”)

Lo que muchas no dicen es que, al comenzar este camino, también se empieza a transitar un duelo anticipado: el duelo por la fertilidad espontánea, por la idea de cómo pensaban que iba a ser, por la maternidad idealizada.


¿Qué emociones aparecen al iniciar?

1. Ambivalencia

“Quiero pero me asusta.”
“Elijo pero no sé si estoy lista.”
Es completamente normal sentir emociones contradictorias. No son debilidad, son humanidad.

2. Culpa y vergüenza

Muchas mujeres se sienten culpables por haber esperado, por no haberlo intentado antes, o por necesitar “ayuda médica” para lograr lo que otras logran “naturalmente”. Estas emociones merecen ser alojadas sin juicio.

3. Miedo a exponerse

Contarlo o no contarlo. Decírselo a la pareja, a la familia, a las amigas. ¿Cómo sostener el proceso si sale bien… y si no?


¿Cómo puede ayudar la psicoterapia?

La psicoterapia psicoanalítica no ofrece certezas ni recetas. Pero sí ofrece un espacio para:

  • Pensar en profundidad qué deseo se juega en este proceso
  • Sostener la angustia sin tener que esconderla
  • Reconectar con el cuerpo desde otro lugar
  • Encontrar palabras para nombrar lo que se está viviendo

Comenzar el tratamiento puede sentirse como una línea de partida. Pero, emocionalmente, es una entrada a un terreno desconocido que vale la pena transitar acompañada.


Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Es normal sentir dudas al iniciar un tratamiento de fertilidad?
Sí. La ambivalencia es parte del proceso. Sentir miedo o inseguridad no significa que estés tomando una mala decisión.

¿Qué tipo de acompañamiento psicológico es útil en este momento?
La psicoterapia psicoanalítica ofrece un espacio para explorar en profundidad lo que se mueve emocionalmente en este inicio. No se trata solo de contener, sino de comprender.

¿Y si no sé cómo hablarlo con mi pareja o familia?
El espacio terapéutico también puede ayudarte a encontrar formas de comunicar lo que necesitás sin sentirte expuesta o presionada.

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